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5 tendencias en packaging consolidadas en 2022 para atraer al consumidor

Si bien las previsiones de tendencias abren cada año con la expectativa de si se cumplirán, al llegar a la mitad de los 365 días en curso es cuando se puede observar si realmente son las predominantes. En packaging, que se necesita conseguir la atención de los consumidores en el lineal, la presentación elegida es clave para conseguir captar miradas. El cliente valora cada vez más una experiencia completa, que incluye en continente para los productos que adquiere. A continuación, repasamos los principales factores que debe valorar un packaging este 2022.

Sostenibilidad a través de los materiales

Sin lugar a dudas, es una de las tendencias de packaging que ha cogido fuerza en los últimos años y que nos acompañará durante muchos más. El debate está más presente que nunca con las últimas normativas para intentar limitar los envases de plástico en sectores como el alimentario. Unos consumidores cada vez más conscientes sobre los desechos que generan condicionan también la selección de materiales. 

Es por ello que los soportes como el papel ganan peso, al ser un material ecológico, sostenible y biodegradable. Las certificaciones FSC o PEFC, así como el uso de fibras recicladas, convierten este soporte en una opción perfecta para conseguir esta misión. Pero, además, el papel con fibra virgen también es una alternativa totalmente válida por sus características. De hecho, existen tres variables para detectar la sostenibilidad de este material y conseguir un packaging respetuoso con el medio ambiente.  

Reutilización: segunda vida para el packaging

A la sostenibilidad de los envases pensando en el momento de desecharlos, se le suma un paso previo: su reutilización. Un buen diseño permite que se le pueda dar un segundo uso. Para conseguir esta misión, debe ser suficientemente atractivo como para que el consumidor quiera quedarse con el packaging y lucirlo como elemento decorativo o por su funcionalidad. El juego con los materiales elegidos, la originalidad y una resistencia idónea para soportar esa segunda vida son clave para ofrecer esta posibilidad al consumidor.

Personalización para hacer sentir especial al consumidor

Cada marca tiene una esencia, una filosofía, unos valores. Y, por tanto, un packaging diferente a los demás. Pero, además, las personas demandan una experiencia única que las hagan sentir especiales. El envase de un objeto puede ser más que un simple envoltorio. La capacidad de personalización se convierte en una de las tendencias de diseño estrella. 

Por ello, es importante ofrecer a los diseñadores opciones de materiales tailor made para conseguir el soporte perfecto para cada proyecto. El papel ofrece estas posibilidades ya que, gracias al juego de colores, acabados y texturas, se consigue representar la idea que hay tras un envase. A ello se suman técnicas de impresión como la digital que favorecen un resultado más personalizado. 

Smart packaging y experiencias adicionales

El packaging llega mucho más allá de lo que vemos en su versión física gracias a la tecnología. La inclusión de códigos QR, e incluso realidad aumentada, se convierten en herramientas para ofrecer más información al consumidor manteniendo un diseño cuidado y elegante. Con tan solo leer estos elementos con su propio dispositivo, el comprador consigue una experiencia interactiva en ese simple gesto. 

Este aliado para el marketing ofrece la posibilidad de incorporar promociones, información adicional, descuentos, recomendación de productos relacionados o muchos más detalles. También puede servir para guiarlo en el momento de consumo: añadir el modo de preparación en el caso de alimentos, consejos de aplicación en cosméticos, el origen de los ingredientes o la composición, etc.

El unboxing como parte de la experiencia de consumo

No solo cuenta la presentación del envase para sorprender al consumidor. El interior debe formar parte de la experiencia. Por ello, no hay que descuidar la parte interna y contemplarla en el diseño, formando parte del todo. Este efecto se puede conseguir de dos formas: la parte interna puede seguir con los colores y acabados del exterior, para crear una armonía; o, por el contrario, jugar con el contraste y crear un efecto wow al abrir el packaging. 

La sintonía entre interior y exterior, en ambos casos, debe estar garantizada. Además, se puede combinar con diferentes elementos de branding en el interior, como tarjetas, un relleno especial que llame a la imaginación u otros elementos sorprendentes que sumen a la experiencia de unboxing.