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Pere Sureda (Navona Editorial): “El papel es esencial: los libros son tacto, olor y lectura”

ENTREVISTA

Un libro es puro papel: en la portada, las guardas, cada una de sus páginas… De ello no cabe duda, y por ello hablamos con un experto en la materia para que nos explique por qué una buena elección de este material es esencial para una editorial que traslada historias a los lectores a través de sus tomos. Pere Sureda, editor, dirige Navona Editorial, que se centra en la publicación de literatura y ensayo. Pero, además, da un gran valor al soporte que acoge los personajes y escenarios. Conversamos con él sobre cómo vive el papel entre las páginas de los libros. 

¿Cómo nace esta editorial?

Nace de un legado. Unos amigos ya mayores, de 86 y 82 años, tenían una editorial que se dedicaba a otro tipo de libros. Yo les ayudaba por amistad y, a su muerte, en abril y junio de 2015, me legaron su negocio. Yo lo convertí en Navona Editorial porque los libros que publico son los que me gusta leer y/o los que creo que merecen una oportunidad de ser leídos.

Entonces, ¿qué tipo de libros editáis ahora?

Literatura y ensayo, tanto en español como en catalán. Literatura de calidad, clásicos olvidados o mal traducidos anteriormente que reinterpretamos con mayor exactitud. 

El papel es el compañero del viaje que hace el lector cuando lee un libro y lo sostiene en sus manos. ¿Cómo seleccionáis un papel para que se convierta en el ‘camarada’ ideal? 

El papel es esencial: los libros son tacto, olor y lectura. Sin estos tres factores bien estudiados y sin conocer al público lector al que queremos llegar, no podríamos venderlos ni difundirlos. Se trata de buena literatura, buenos ensayos que sean placenteros para los sentidos del posible comprador, que se convertirá en lector y comunicará a sus amigos lo que está leyendo. Esa prescripción es fundamental.

¿Qué características mecánicas debe tener un papel para que se transforme en una buena portada de libro y aguante el paso del tiempo, así como las aperturas y cierres? 

Como comentaba del nacimiento de Navona Editorial, hago los libros porque yo mismo quiero leerlos, y después de 47 años haciéndolo tengo claro lo que el lector aprecia por encima de todo. Lo primero es que tiene que ser papel de verdad, no simple pasta de papel. Lo segundo, que tiene que aguantar varias lecturas y el paso del tiempo con dignidad. 

Pero, por otro lado, además de estas propiedades mecánicas del material, también hay que tener en cuenta aspectos fundamentales en la maquetación. En concreto, dos puntos esenciales: la maqueta necesita una letra legible, no abultada ni minúscula; y un buen interlineado, ya que es la base de la lectura cómoda. La maqueta tiene que respirar, conseguir que no debas hacer ningún esfuerzo para leer, que al doblar la página tengas una nueva con espacios adecuados y que respire. 

¿Qué manipulaciones, más allá de la impresión, le aplicáis a una portada?

Depende de si es cartoné, rústica o tapa dura con sobrecubierta. En Navona Editorial intentamos jugar con el tacto del papel de cubierta y hacemos reservas UVI para resaltar en brillo determinada imagen. El resto lo hacemos en mate.

El papel, con sus acabados, también tiene una función estética para atraer a los lectores: una buena portada que atraiga miradas e invite a leer. ¿Qué aspectos valoráis estéticamente para seleccionar un material? 

Lo escogemos por colección, cada una de ellas tiene su papel de portada, que la define, y una estructura de texto e imagen que se repite para que el lector “haga colección” mentalmente. Alguien dijo una vez que la forma (es decir, el envoltorio) acostumbra a ser coincidente con el fondo, y así lo aplicamos.

Además del papel, ¿qué otros factores se tienen en cuenta al crear una portada?

Si son tipográficas, la tipografía que escogemos tiene que reflejar el interior, referenciarlo de alguna manera. En cambio, si son con ilustración, escogemos entre varias imágenes hasta encontrar la que pensamos es la más adecuada para que el tomo luzca en la librería y diga “cógeme, tócame, léeme”. Se trata de diferenciarnos ante tanta imagen.

El papel, además, se relaciona con los sentidos (la vista, el tacto, el olfato), como ya avanzábamos. ¿Cómo creéis en Navona Editorial que debe ser un buen material para conseguir aporta a la experiencia de lectura?

En una editorial como Navona, al no ir expresamente al gran público, sabemos que el material escogido tiene que ser noble, durar y no envejecer prematuramente. En esto Guarro Casas tiene una gama excelente que nos da mucho juego.

¿Por qué las guardas, aunque pasan bastante desapercibidas en muchas ocasiones para el lector, son vitales?

Estos elementos le aportan solidez al libro y permiten exponer textos de críticas y también otros títulos de la colección. 

¿Crees que el papel debe seguir vigente en el sector del libro?

Como en muchos otros temas hay diversidad de opiniones y habrá quién no crea que sea necesario, pero en Navona estamos convencidos que el papel “en la peor de las situaciones” vivirá eternamente en paralelo a otros continentes que vendan los mismos contenidos. Es un soporte casi perfecto: no pesa, no se “cuelga” (un concepto muy digital), no necesita nada de nada, excepto la voluntad de ser leído. En la playa, en el ártico o en un tren, no hay lugar donde no se pueda leer un libro de papel.

¿Qué futuro pronosticas para el sector?

Es muy posible que vengan un par de años malos por la situación generalizada que nos rodea, pero a partir de 2024 volveremos a niveles más altos de consumo de libros de papel que antes de la pandemia, y se irá estabilizando al alza. Las sociedades del futuro no podrán permitirse tener ciudadanos desinformados, y no hay mejor información que la que contiene una novela o un buen ensayo. Los periódicos caducan al día siguiente; los libros, los conocimientos que transmiten y las historias que explican permanecen.